Una lectura más cercana de Mar adentro de. Alejandro Amenábar; después de 19 años Por: Pablo A. Curiel M.
Qué bien se está aquí. Después vienen las preguntas, te puedes contestar sin prejuicio y sin tipo de emoción, y al igual algo te mueve a ir más adentro. Cada pieza, objeto, sensación está desde hace 30 años en la que un hombre un 23 de agosto de 1968 se cayo de un barco, pues el era marino mercante y decidió un día recorrer por ser pobre el mundo. De ese accidente quedo tetrapléjico o en términos médicos cuadraplejico; está es una parálisis causada por una enfermedad u accidente que tiene como consecuencia real la pérdida parcial o completa del uso de las 4 extremidades y del torso. Él hombre fue Ramón Sampedro originario de Xuño, una pequeña población en Galicia; España. La noticia fue de primera plana en cada rincón en la península ibérica. Él había decidido desde hacía ya tiempo, darse la muerte cómo una necesidad a lo fue su vida. Un tiempo de mucha libertad, entre: mar, sensaciones, risas, soles diversos y muchas sonrisas con amigos. Debido a quietud, escribe y describe en su libro: “Cartas desde el infierno”, que ahora ya poseo y os prometo que devorare ya ávido para vosotros. Un enero de 1998, al alba puso fin al suplicio de todos: a los que lo apoyaron: su sobrino: Javi, la negativa de apoyar la muerte de su hermano y su insistencia a regañarlo de su hermano mayor: José, pero siempre Ramón escucho a este y lo entendió y respeto.
El papel de Manuela, mujer de campo, mujer de respetar las decisiones de su marido y callar, y sobre todo amar a Dios y atender a su hijo: Javi. Ella estuvo en todo momento, dándole ese amor que el padre: Francisco cuadrapléjico igual, que se entrevisto con él, y al menos en el film de Alejandro Amenábar, escribe el encuentro cómo. Entenderte para que no me entiendas y Manuela le reprocha al padre Francisco, lo dicho por la TV: su falta de más amor.
Es un viaje cómo dice Javier Bardem, Celso Bugallo: dándonos a todos una clase en estilos diversos de cómo construir a un personaje tan cerrado cómo el de José, no por lo complejo; sino porque el actor no está de acuerdo con las decisiones de su personaje: Esto señores actores: es una gran actor. Lola Dueñas haciendo un personaje de ensueño, sí, ese que yo y tú queremos interpretar: con mitad de ficción y real. Hace a una mujer dejada por 2 hijos, fue tratada mal por los hombres y no a formado familia; vive en Boiro. Trabaja en una pequeña estación de radio en la misma localidad, es una mujer de campo, no de ciudad, ama la vida y no sabe porque fue con Ramón. Rosa es la otra parte de Julia excelente interpretación de Belem Ruda, Ahora vez: en la pantalla cómo se abre ante y vez: Julia.
No importa lo que yo te pregunto de ti, pues mi sensación en el sentimiento cada vez es eso, una respuesta a esa pregunta, un beso tras otro. Pero, Julia padece una enfermedad cerebral de evoluciones rápidas: cadasil; Julia tiene que usar bastón para poder andar. La perdida de la memoria es a efectos paulatinos y Ramón se le fue al olvido; un día. Por cierto Belem Rueda hace la mejor interpretación a un personaje de ese estilo y registro. Cada uno hace una gran trabajo actoral: Javier Bardem, Celso Bugallo, Tamar Navas, Belem Rueda, Clara Segura haciendo a Gene la abogada que junto con su marido a apoyo en la decisión de Ramón en quitarse la vida. José María Pou cómo el Padre Francisco excelente tono e interpretación. Pero y: Manuela la eterna que en cada segundo estuvo con él, excelente interpretación de: Mabel Rivera. Todo el casting actoral escogido para la realización del film: Mar adentro que Alejandro Amenábar hizo un día del 2004 es todavía de elogiarse.
La música fue compuesta para el film por Amenábar. La dirección de fotografía que nos brinda: Javier Aguirresarobe es realmente ese viaje que todos nos cuenta, con hermosos momentos emotivos, con detalles: ese cuando Ramón (Javier Bardem) se levanta de su cama y hace algo que tú y yo no lo esperamos en su viaje a su libertad. Que poco a poco esa respuesta a ti te parecerá necesaria cómo a mí, joven lector. Pues te dedico a ti mi texto, pero yo nos soy tu hijo, pero después de verla ya quiero permanecer de eso y de esa libertad; no dicha formulada por Ramón en secreto y lo no dicho es algo que ya permanece.
No hay espacios para no aceptar como pieza argumental, que el guion escrito por: Mateo Gil y Alejandro Amenábar, tenga un ápice de error y no ajustarse a las necesidades del actor. No la hay, el guion fue tomando forma aún después de ser escrito y reescrito en la escena de la cinta. Que Alejandro quería contar. No es un: drama, comedia. No. Es un guion de una belleza sin par, con tintes de pieza y de comedia; sin caer; en la comedieta. El espectador que lea en entre líneas lo descrito y escrito en la pantalla grande llorara igual o más que Rosa: y no será un tonto o tonta. Comprenderá y se mirara desde más adentro. Esa es la sensación del guion.
En todo el film no hay un espacio de un trabajo libre y a gusto de: actores, director, fotografía, dirección de arte, sonido, guion; el todo se conjuga para vos. Pero, me falta degustas poesía, ante mi mirada y tú mirada: más allá de mis recuerdos.
Cuando estuve pensando en que material escoger para escribirles desde este espacio, fueron muchos los temas. Y apareció de pronto, la música de Amenábar y el recuerdo de aquel poema descrito por Javier en el film. Y, ahora estoy ya contestándome esas respuestas, a otras preguntas. Son 19 años ya, la cinta a tenido sí, una aceptación total desde su aparición. Decir que es la mejor cinta por cada de los participantes, solo de Belem Rueda, pero, de los demás no.
Hay un dato que no sabéis vosotros, amable lector: el prologo escrito por el libro de Ramón Sampedro es por el propio Alejandro Amenábar, en este describe que no fue el pretexto para hacer su film de Mar adentro. Este libro lo situó a él y al que arriba escribe, a 2 trabajos diferentes. Él de estudiar más a fondo para la construcción del film y sus pretextos; para realizar la cinta. A mí me abrió y contesto esa y otras preguntas ya formuladas y decidirme cantar esa oda a la libertad, que nos brinda el estupendo guion de Mateo Gil y Amenábar; que es posible vivir y tener la decisión de cómo morir con dignidad que mi persona quiere y elije no cómo un paso final y normal, no, es seguir mi viaje a... Y Encontrar esa mirada, esa sonrisa, ese sol, ese oleaje, ese recorrido al paisaje que tú y yo, hemos soñado en sueños negros y oscuros, pero ponemos en paz al levantarse de la cama.
Mar adentro 19 años después y la última mirada al autobús del tío al cual yo le encierro la puerta y ver uno cómo se va el sobrino quedando a la mitad del camino cansado de tanto correr y alcanzar lo que siempre tuve a la mano; es algo que os tocará el corazón a vosotros. Es somos muy tontos cómo: Rosa. ¿Qué Ramón? La pregunta de Julia resuena y nos preguntamos: “¿Sí lo amabas yo espectador lo vi?” La aceptación de todo de José, los llantos de la eterna Manuela hacen más real, la historia más que real; que todo lo que hemos y vamos seguir llorando por el film cada vez que la miremos.
El silencio del padre de Ramón está presente y a muchos les pasa eso de largo. Alejandro toca ese punto en una entrevista y dice: “Es una decisión para hacer que cada uno de estos tenga voz. Es decir es el leit-motiv de mi todo para vosotros espectadores del séptimo arte.
Cuando Ramón/Javier Bardem decide tomar en un vaso de vidrio, una parte de arsénico potásico, es su final en tiempo ficción en el film. Pero, en la vida real se sucedió eso. Hay un más en su deseo en hacerse la Eutanasia: muerte digna y buena con médico o especialista que este por decisión del juez a darle bien morir. Aceptando por esta sin ningún contratiempo, Ramón había perdido y fue a Estrasburgo a un juicio a exponer su caso.
Su libertad, su vida y su decisión fueron las bases y premisas para que yo me decidiera a describirles a vosotros este artículo, pues construye no ese biopic cómo se describe por algunos, o una cinta de una belleza extrema, que lo es. No. Es la libertad dentro de cada uno de esos sub-textos y re-lecturas se puedan tener de algo que ya vimos, pero, más acá; algo más cercano y apreciativo es la vida y el regalo que nos lego su libro: “Cartas desde el infierno” y que haré un artículo de él. Ahora: estoy mucho más tranquilo, siento esa paz, esa calma, conservo mi respiración.
No os arrepentireis en escoger un film para ver un poco, de que va la vida o no, pero, se enamoraran de ella. Y sabrás tus secretos enredado en tus cabellos.
A mi madre: Rosa.
A mi familia: Lidya Mayela, Gerardo, Ándress, Emilio: la razón prima y única de mi existencia.
A mi padre.




Comentarios
Publicar un comentario